Cofradía de Ntra. Sra. de las Angustias y el Stmo. Cristo de la Buena Muerte

El Ejido (Almería)

Programa Cuaresmal 2008

Parroquia Santa María de la Paz

 

Miércoles de Ceniza

-         Rasgad los corazones, porque nuestro corazón es duro y viejo.

-         Crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro. Necesitamos una renovación a fondo, un corazón nuevo.

-         Y una religiosidad auténtica, no para que nos vean, un espíritu filial.

1ª Semana

-         No somos ya hijos de Adán, sino de Jesucristo, el hombre nuevo, el nuevo Adán.

-         Somos hijos de la gracia. Dejémonos llevar por el Espíritu, como Jesús.

-         Necesitamos el desierto, la oración, la austeridad, para no caer en las tentaciones del hombre viejo, como el consumo, la codicia, el poder.

2ª Semana

-         Vivamos, como Abraham, en éxodo permanente, para abrirnos al Dios de las promesas.

-         La gracia de Jesucristo nos llega por el Evangelio.

-         En la Transfiguración resplandece el modelo con el que hemos de configurarnos: hijos en el Hijo.

3ª Semana

-         Hemos recibido la justificación por la fe en Jesucristo, que murió por nosotros, y nos reviste de su gracia y derrama en nuestros corazones  el Espíritu.

-         Pero necesitamos la fe. No repitamos las actitudes de Israel en Massá y Meribá.

-         Respondamos como la samaritana a la oferta de Jesús: Señor, dame esa agua, dame ese Espíritu.

4ª Semana

-         Somos luz. Caminemos como hijos de la luz, no de las tinieblas.

-         No nos fijemos en las apariencias, ni vivamos de fachada.

-         Hagamos nuestra la fe del ciego: Creo, Señor. Jesús curará nuestra ceguera y nos convertirá en luz.

5ª Semana

-         Abriré vuestros sepulcros, os infundiré mi espíritu y viviréis: ¡Hombres resucitados!

-         El Espíritu que resucitó a Jesús vivificará nuestros cuerpos mortales.

-         Repitamos con la fe de Marta: Yo creo que tú eres el mesías, yo creo que tú eres la resurrección y la vida. ¡Resucítame!

SEMANA SANTA

-         Pedimos a Jesús un amor como el suyo, capaz de dar vida y dar la vida.

-         Objetivo: la comunión en sus padecimientos y en su resurrección.

-         Cristo resucitado, anticipo del hombre nuevo, llenos del Espíritu y en amor, que él derrama sobre nosotros.